mercredi, janvier 31, 2007
Subfilo: Chelicerata
Los escorpiones son seres insociables y viven de manera independiente, en pocas oportunidades entran en contacto con otros alacranes. Así, es sólo durante el apareamiento, en el período de desarrollo embrionario y mudas o cuando un ejemplar devora a otro.
Son animales nocturnos, permanecen durante el día en sus refugios, bajo objetos o en lugares que les ofrezcan protección. Sólo las hormigas son capaces de hacerlos abandonar su refugio durante el día.
Son seres de gran resistencia a condiciones físicas adversas. Por ejemplo, pueden sobrevivir a radiaciones ionizantes en un porcentaje cien veces mayor al que mataría a un hombre. Igualmente, pueden soportar el efecto del fuego, rehidratando su cuerpo con facilidad.
Son animales nocturnos, permanecen durante el día en sus refugios, bajo objetos o en lugares que les ofrezcan protección. Sólo las hormigas son capaces de hacerlos abandonar su refugio durante el día.
Son seres de gran resistencia a condiciones físicas adversas. Por ejemplo, pueden sobrevivir a radiaciones ionizantes en un porcentaje cien veces mayor al que mataría a un hombre. Igualmente, pueden soportar el efecto del fuego, rehidratando su cuerpo con facilidad.
mardi, janvier 30, 2007
...

Aun no sabía lo que la noche había preparado para mi y mi semblante ya era triste, después lo fue más y no sólo revelaba tristeza, también decadencia, destrucción, adicción y desamor... Ah! mi dulce diciembre...
Libellés :
À mon petit Chat bleu...,
AuToMne...
ShhhShhhShhh...
lundi, janvier 29, 2007
Muchacho de Ojos Tristes
Te acuerdas, cuándo fue la primera vez que te vi, la primera vez que nos miramos a los ojos, las primeras palabras intercambiadas, el primer deseo que desperté en ti, el primer contacto, la primera vez que tu mano tomó mi mano, el primer besó y lo que trajo en consecuencia, una historia con muchos finales e inagotables principios, un círculo que no se quiere cerrar.
Me gustaría que tu baja voz, débil por la atrofia de tus cuerdas vocales, me dijera los pensamientos que surgen en tu encéfalo y así saber un poco más sobre esos ojos que gritan silencio y ese corazón que pide paz.
Me gustaría que tu baja voz, débil por la atrofia de tus cuerdas vocales, me dijera los pensamientos que surgen en tu encéfalo y así saber un poco más sobre esos ojos que gritan silencio y ese corazón que pide paz.
10 miradas o... 9 puntos de vista?
La primera vez que te vi... me senté a tu lado 5 minutos, intercambiamos 4 palabras y nos regalamos 3 miradas, tomaste tus 2 piernas y en 1 minuto ya no estabas; nunca supe que tan real fuiste o si solo por 5 minutos vi una mancha roja.
La segunda vez que te vi... fue toda una aparición, levante la mirada y choque con tus ojos adornados con tu lindo cabello; intercambiamos 1 larga mirada, nos permitimos escupir 2 preguntas y vomitar 2 respuestas, cerré los ojos 1 segundo... un parpadeo y ya no estabas. Me fui a dormir.
La tercera vez que te vi... supe que eras más que una mancha roja, más que una aparición; un cuerpo cansado conservado en alcohol con un lindo rostro. Te ignore.
La cuarta vez que te vi... ya tenías mi atención, ahora eras un cuerpo sencillo con alma, mi persona!!! Nos permitimos conversar sin perder el silencio; me despedí dejándote mi mente.
La quinta vez que te vi... te susurre secretos al oído, me embriague con tu presencia y por un momento; un instante compartido de tu vida y mi vida te mostré lo dócil que me haces ser.

La sexta vez que te vi... evadí tu mirada y cercanía, pero al final nuestras palmas se unieron en un dulce calor sudando juntas su suerte; para recorrer la noche juntos, al concluir el viaje tu mirada penetro hasta mi alma, bebí tus labios dejando mi corazón en tu boca. El silencio fue sincero pero el ruido de nuestra voz no lo fue... del todo no lo fue, por miedo solo dijo la mitad de nuestros pensamientos y sentir; nos separamos con incomodidad mintiendo sin saber, deseando lo imposible... Te quedaste con todo mí ser.
La séptima vez que te vi... te ignore, me ignoraste; un Hola y un Adiós fueron demasiado entre nosotros... --------- Muerte Mental.
La octava vez que te vi... en la espera la ansiedad me mataba, los nervios nunca me abandonaron, no pude poner atención a la realidad. Por fin las voces fueron sinceras: “terminamos como amigos”. Esa fue la última vez que nuestras palmas se amaron, con un suspiro se despidieron.
La novena vez que te vi... fue de lo más fría, normal e indiferente. Y tan poco tiempo... Me quede con un vació que ni en mis sueños se llena!!!
La décima... ya veré con que ojos se entregara mi alma y en que cuerpo se posara mi mirada.
La segunda vez que te vi... fue toda una aparición, levante la mirada y choque con tus ojos adornados con tu lindo cabello; intercambiamos 1 larga mirada, nos permitimos escupir 2 preguntas y vomitar 2 respuestas, cerré los ojos 1 segundo... un parpadeo y ya no estabas. Me fui a dormir.
La tercera vez que te vi... supe que eras más que una mancha roja, más que una aparición; un cuerpo cansado conservado en alcohol con un lindo rostro. Te ignore.
La cuarta vez que te vi... ya tenías mi atención, ahora eras un cuerpo sencillo con alma, mi persona!!! Nos permitimos conversar sin perder el silencio; me despedí dejándote mi mente.
La quinta vez que te vi... te susurre secretos al oído, me embriague con tu presencia y por un momento; un instante compartido de tu vida y mi vida te mostré lo dócil que me haces ser.
La sexta vez que te vi... evadí tu mirada y cercanía, pero al final nuestras palmas se unieron en un dulce calor sudando juntas su suerte; para recorrer la noche juntos, al concluir el viaje tu mirada penetro hasta mi alma, bebí tus labios dejando mi corazón en tu boca. El silencio fue sincero pero el ruido de nuestra voz no lo fue... del todo no lo fue, por miedo solo dijo la mitad de nuestros pensamientos y sentir; nos separamos con incomodidad mintiendo sin saber, deseando lo imposible... Te quedaste con todo mí ser.
La séptima vez que te vi... te ignore, me ignoraste; un Hola y un Adiós fueron demasiado entre nosotros... --------- Muerte Mental.
La octava vez que te vi... en la espera la ansiedad me mataba, los nervios nunca me abandonaron, no pude poner atención a la realidad. Por fin las voces fueron sinceras: “terminamos como amigos”. Esa fue la última vez que nuestras palmas se amaron, con un suspiro se despidieron.
La novena vez que te vi... fue de lo más fría, normal e indiferente. Y tan poco tiempo... Me quede con un vació que ni en mis sueños se llena!!!
La décima... ya veré con que ojos se entregara mi alma y en que cuerpo se posara mi mirada.
lundi, janvier 15, 2007
jeudi, janvier 11, 2007
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